Ahorra dinero mientras cocinas

No reparamos en ellos, pero cuando cocinamos también generamos relevantes gastos en luz y recursos. Conocer los puntos de la cocina donde más se puede ahorrar es clave para una vida eficiente.

Comemos por inercia. Todos los procesos de la cocina los tenemos tan mecanizados y son tan familiares que no nos paramos a reparar que en la preparación de nuestros menús semanales también se produce un energético importante, tanto en consumo de electricidad como en otros recursos (agua, alimentación…) que inflan nuestras facturas –a veces- de forma innecesaria. Es posible –y necesario- conocer este tipo de gastos para ser más eficientes y a la vez lograr la ansiada meta del ahorro económico.

En alguna ocasión ya se ha entonado por aquí la siguiente frase: con todo lo que tenemos en casa se puede ahorrar. Y en la cocina, uno de los puntos neurálgicos del hogar, todavía más. Por ejemplo, para empezar siendo tajante: en España usamos poco el microondas, un pequeño aliado con un gran poder ahorrativo. Es capaz de ahorrar un 70% en comparación con un horno tradicional, y solo lo utilizamos para recalentar ese tupper de la comida o el vaso de leche del desayuno. Se puede cocinar con él, no lo olvidemos.

Consejo eficiente: para llegar a la excelencia con el microondas se deberían usar recipientes de vidrio.

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Y es que el horno también es un gran amigo, porque permite cocinar platos de escándalo, pero usarlo de forma inadecuada provoca un consumo excesivo, con sus consecuencias económicas y energéticas asociadas. Lo usamos mal por tener ancestrales manías como abrirlo mientras está funcionando u otra insanas costumbres como calentar o descongelar comida en su interior. De la misma forma, hay cosas muy cercanas al horno que tampoco utilizamos como debemos: la olla exprés debería tener más mili y no estar tan olvidada, de la misma forma que se puede invertir una tarde en adquirir una batería de cocina TOP para usar siempre los recipientes más adecuados para cada plato a cocinar.

¿Y qué tal si probamos los recipientes compartimentados? Son una herramienta perfecta para cocinar varios platos a la vez y ahorrar en electricidad. Sean como sean las ollas, tomad nota de un buen consejo para acelerar los procesos al fuego: tapar siempre la olla.

Consejo eficiente: los expertos aseguran que el acero inoxidable es el material que mejor difunde el calor.

Electrodomésticos eficientes

Antes de pasar a comentar las bondades infinitas de los electrodomésticos más eficientes del momento, quedan para la posteridad otros dos tips muy buenos para ahorrar cocinando:

  • Se puede obtener un ahorro importante cocinando grandes cantidades y congelando para otro día.
  • Cuanta más agua se utilice para cocinar, más energía se consume. La razón es simple: se requiere más tiempo para culminar el proceso de cocción.

No solo debemos cambiar algunas cosas que hacemos por rutina, también debemos afinar más a la hora de elegir el equipo con el que rodeamos nuestra cocina. Aparentemente, todos los electrodomésticos pueden parecer iguales. La variación de precio depende –en muchas ocasiones- de detalles estéticos o de marcas comerciales. En cualquier caso, razones poco claras para el consumidor.

Cuando estamos delante de –por ejemplo- varias lavadoras con las mismas prestaciones técnicas (capacidad, tamaño, potencia…) debemos tomar una decisión de compra. Y para ello hay que fijarse en variables diferentes. Una de ellas es la eficiencia de esas lavadoras que tenemos ante nuestros ojos. La etiqueta energética de los electrodomésticos está creada y colocada en primera línea de visión para informarnos de las diferencias que hay entre esos dos –o más- productos que tan iguales parecen. Sobre todo nos informan del consumo y así poder sacar conclusiones de cuánto gastaremos con ellos.

En un mundo ideal, todos los electrodomésticos deberían de ser eficientes. Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos Línea Blanca (ANFEL), un frigorífico con calificación A+++ nos permite ahorrar hasta 172 euros cada año. Más datos que nos pueden convencer para optar por electrodomésticos de esta clase: uno de eficiencia G (la peor) consume el triple que uno de clase A.

Limpieza a bajo coste

No solo con la lavadora o el frigorífico se puede ahorrar. Ya hemos mencionado el horno, que es uno de los electrodomésticos que se debe mimar más. Ofrecen multitud de prestaciones (aporte de vapor, programas adaptados a cada plato…) pero todas ellas deben funcionar perfectamente para que no sean un quebradero de cabeza. Si algo falla en el horno hay que acudir al servicio técnico o bien pensar en su renovación. Ahorrar usando el horno no es complicado, basta con hacer siempre un proceso de descongelación previo o cortar en pequeños trozos los alimentos para que se asen antes. Si hay que precalentar, 10 minutos son suficientes para no derrochar energía, mientras que si no es necesario hay que ceñirse a los tiempos que pone en la receta.

Tips eficientes para rematar:

  • Después de cocinar siempre hay que limpiar. Unos electrodomésticos limpios funcionan mejor y gastan menos luz y energía.
  • La función pirolisis permite limpiar el horno por muy poco dinero. Se recomienda usarla cada diez usos y, por lo general, funciona en tres niveles de duración. La función más corta de pirolisis apenas consume 2 kw, mientras que la más larga no llega a los 4 kw, según datos de BSH España.
  • Hay otras funciones de limpieza que permite ahorrar en esta tarea: las zeolitas o la Aqualisis de los lavavajillas son dos ejemplos perfectos de ello.
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