¿Cómo ahorrar dinero con tu nevera?

Pasan los años y el frigorífico sigue siendo un gran consumidor de energía. Pero nos da una de cal y otra de arena: también es uno de los electrodomésticos de la cocina con mayor potencial de ahorro. Consejos para ahorrar con él hay muchos, y la mejor noticia es que todos son de muy fácil ejecución.

El 10º Índice de Eficiencia Energética de la Fundación Gas Natural Fenosa, arrojó mucha luz sobre el mundo de la eficiencia energética y los electrodomésticos. Las cifras son contundentes: este estudio habla de que es posible ahorrar hasta 300 euros –en gas y electricidad- solo cambiando algunos hábitos rutinarios. Si de esos 300 euros, la mitad del potencial ahorro proviene de los electrodomésticos, raro nos parecía que el frigorífico no apareciera por medio.

Y, efectivamente, no nos equivocamos. Avanzando en el desarrollo del informe encontramos alguna conclusión interesante: en España usamos de forma muy eficiente la lavadora y el lavavajillas, pero fallamos en el mantenimiento del frigorífico, tildado de “inadecuado”. Sin duda un fallo capital: el mantenimiento deficiente es una de las razones por las que no podemos ahorrar lo suficiente con este electrodoméstico, que pasa las 24 horas del día enchufado a la corriente eléctrica.

Ahorro con eficiencia energética

En lo que respecta al mantenimiento, hay algunos sencillos consejos que se puede poner en práctica en cualquier momento para conseguir ese ahorro del que hablamos siempre:

  • Hay que revisar las gomas del frigorífico con más asiduidad. Se desgatan mucho y no prestamos toda la atención deseada. Coloca un billete o un trozo de papel entre la goma y la puerta y, si el papel sale con facilidad, es el momento de revisar este aspecto.
  • El serpentín del condensador (la parte trasera, en palabras menos técnicas) acumula mucho polvo que dificulta la misión del frigorífico. Para que esto no ocurra, limpia el polvo de vez en cuando. Pasarle un simple plumero es suficiente.

“El frigorífico es uno de los electrodomésticos más caros de reparar” (Homeserve)

Cada día puedes evitar pagar más usando bien tu nevera

Los expertos lo repiten hasta cansarse: ahorrar con los electrodomésticos es muy fácil. Solo hay que estar dispuesto a ello. Y cambiar algunas costumbres, claro. Las más fáciles de todas: la apertura descontrolada de la puerta o la mala costumbre de meter alimentos calientes. Cada vez que metemos algo que no está –al menos- a temperatura ambiente, obligamos a trabajar más de la cuenta al frigorífico, gastando hasta 10 céntimos adicionales, según informa el IDAE.

La temperatura –como concepto global- juega un papel clave en todo esto. Elegir la correcta es también una buena costumbre: el frigorífico funciona de forma óptima en una horquilla de entre 3ºC y 7ºC, mientras que el congelador se debería mantener en unos -18ºC. No olvides que los frigoríficos No frost son muy recomendables para no tener que preocuparse por las capas de escarcha.

Más consejos relacionados con la temperatura: los fabricantes aconsejan descongelar los alimentos en el frigorífico. De esta forma, no aumentamos el consumo de otros electrodomésticos (horno o microondas) y además ayudas a mantener la temperatura interior de la nevera. Y recuerda: “Para evitar una disminución de la eficiencia energética el frigorífico debe estar alejado del sol directo y de cualquier fuente de calor activa”, te recomiendan desde Balay.

Tu frigorífico te puede ayudar a ahorrar

Elegir bien un frigorífico sigue siendo fundamental. El tamaño, las prestaciones y la calificación energética no son aspectos a ignorar. Electrocosto, tienda online de electrodomésticos, recuerda que “cuantas más “+” tenga [el frigo], mayor será nuestro ahorro, pudiendo llegar hasta un 60% extra en tu consumo energético”.  No seas de ese 93% de consumidores que, a la hora de la verdad, no tienen en cuenta la etiqueta energética para comprar.

Igualmente, debemos tener muy claras nuestras necesidades. Lo más probable es que un frigorífico americano no sea lo que necesita una persona que viva sola. El tamaño sí que importa en este caso, puesto que cada 100 litros de capacidad que no necesitamos, inflamos hasta 15€ nuestra factura de la luz. Y volvemos al párrafo anterior para convencerte de las ventajas de usar mejor tu nevera: si abres y cierras la puerta rápidamente ahorras hasta un 5% de energía, según datos de la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES).

Igual que sucede en las campanas, la iluminación también es muy importante. Los leds son el sistema más eficiente, y además te garantiza una “visibilidad óptima”, informa Balay. No solo eso: los leds son, en comparación con otros sistemas tradicionales, más duraderos y de menor consumo. En este sentido, la electrónica también puede ayudar mucho. Son muchos los modelos de frigorífico que, en la actualidad, cuentan con panel frontal electrónico –en el exterior, evidentemente-. Esta mejora no es ninguna tontería: permite al usuario tener un control absoluto del aparato desde fuera, lo que implica no tener que abrir las puertas cada vez que queremos hacer un ajuste de temperatura, por ejemplo.

Por último, no olvides que la organización de los alimentos dentro del frigo es crucial. Cada uno tiene su espacio. Si quieres saber cómo hacerlo correctamente, te recordamos este post.

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