Conoce mejor a tu factura

Elige el electrodoméstico por el que quieres preguntar y date el gusto: pregúntalo. Porque seguro que hay alguien que antes que tú ya ha hecho la pregunta, y por lo tanto habrá una respuesta. Todo el que se haya enfrentando en alguna ocasión al pago de una factura de la luz se habrá planteado qué es lo que estás pagando exactamente. Y ya te damos una pista, para despejar uno de los falsos mitos más extendidos: de todo lo que pagas solo hay una pequeña parte relacionada con lo que se llama comunmente “potencia del electrodoméstico”.

Tal y como explican las compañías eléctricas en detalle, dentro de una factura de la luz puedes encontrar varios apartados en los que fijarte. La potencia por la que pagas es lo que se llama ‘término de potencia’ y es un importe fijo de la factura que tu compañía eléctrica cobra en nombre de la distribuidora de la energía. Es decir, aquí hay dos actores: el dueño de las redes electricas y el que gestionar que esa luz llegue hasta tu casa. “El precio por kW contratado lo define el Gobierno (se revisa cada tres meses). Multiplicándolo por la potencia que tengas contratada te dará el coste de Potencia a pagar“, aclaran desde Hola luz. Como es un importe fijo, y que debe adaptarse a tus necesidades, hay que tener muy claro que no tienes contratada más potencia de la que necesitas.

Llegados a este punto ya has pagado para que lleven luz hasta tu casa. Ahora toca pagar por lo que consumes. Exactamente por los kilowatios que consumes. Y la cuenta de eso la lleva tu contador eléctrico, el que se ocupa de decirle cada X tiempo a tu compañía eléctrica la cantidad de luz que has necesitado. “Debes tener en cuenta que la tarifa de energía puede variar. ¿Por qué? Fácil. Una parte de ella se destina (¡otra vez!) al pago de los Peajes y su precio lo determina el gobierno”, revelan al respecto de este punto las mismas fuentes.

Otros tres impuestos que te cobran en la factura:

  • Impuesto eléctrico: para las ayudas al carbón.
  • Alquiler del contador, que es propiedad de la Distribuidora.
  • Lectura del contador: un servicio que hace la distribuidora para comunicar los datos a la comercializadora (Endesa, Hola Luz, etc.)

La importancia de la etiqueta energética

De todo lo relatado hasta aquí, hay varios frentes en los que puedes ahorrar dinero: lo primero es corroborar, como ya hemos adelantado antes, que la potencia que tienes contratada se ajusta a lo que realmente consumes. Son muchos los que desconocen este aspecto concreto, y dan por hecho que la potencia que tienen es la buena sin darle más vueltas. Personas que viven solas, u hogares con pocos ocupantes son especialmente propensos a estar pagando más potencia de la que necesitan. Un auditor de energía te puede decir si tienes más contratado de lo necesario, pero si ya no recuerdas cuando fue la última vez que saltó el diferencial de tu casa, entonces es que estás pagando más dinero del que te corresponde.

Teniendo en cuenta que los impuestos no los puedes regatear, porque están ahí y nadie se va ocupar de ellos, una de las principales herramientas que tenemos actualmente es elegir electrodomésticos de alta eficiencia energética. Los que tienen una A+++ en su etiqueta frontal y mucho verde en la misma. Pídele al vendedor correspondiente que te muestre esta etiqueta para conocer de primera mano cuánto consume un horno, por ejemplo.

Consejos para gastar menos

Comprar un electrodoméstico de alta eficiencia energética es una buena medida para conseguir ahorrar en la factura de la luz, pero una vez que has comprado el aparato se pueden hacer muchas más cosas:

  • Por norma general usa siempre la máxima capacidad de los electrodomésticos. La carga máxima de ropa para cada programa de la lavadora, la carga máxima para el lavavajillas, etc. Siempre es mejor un programa completo que dos a media carga.
  • Utiliza siempre que puedas los modos ECO de cada aparato en cuestión. No suelen faltan en lavadoras y lavavajillas, pero cada vez se puede ver más este modo en los frigoríficos, por ejemplo.
  • No metas comida caliente en la nevera, descongela si no tienes un modelo NoFrost y organiza bien los alimentos para que la organización permita circular a las corrientes internas.
  • Utiliza programas anti arrugas en la secadora para ahorrar en la plancha.
  • Aunque tengas secadora, si te lo puedes permitir puedes usar de vez en cuando la luz solar.
  • Sácale todo el partido a la discriminación horaria o a las franjas gratis que ofrecen ahora las eléctricas.

 

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