¿Cuánto cuesta un certificado de eficiencia energética?

En junio de 2013, la ley en nuestro país introdujo una novedad importante que afectaba de lleno a las operaciones de compra y venta de pisos: desde la publicación del Real Decreto 235/2015, se obliga a los dueños de pisos y locales a gestionar el llamado certificado de eficiencia energética.

Se trata de un papel y una etiqueta que ya no es ajeno a nuestras vidas, que es obligatorio tener en regla para ventas y alquileres, y cuya ausencia puede salir muy cara a un propietario: las multas por no tenerlo van desde los 300 hasta los 6.000 euros. ¿Alguien no ha leído ya lo de “certificado de eficiencia en trámite?

El certificado de eficiencia energética tiene, en esencia, la misma función que la etiqueta energética de los electrodomésticos: informar al futuro inquilino o dueño de una vivienda o local acerca de la cantidad de recursos que consume. La idea es que este certificado acredite qué viviendas en nuestro país disponen de un equipamiento eficiente. Tiene una validez de 10 años y el responsable de solicitar esta acreditación siempre es el dueño que inicia la operación de compra-venta. Nunca serán los futuros dueños los que se tendrán que encargar de su gestión.

Evidentemente, como casi todo en esta vida, solicitar el certificado de eficiencia energética no es gratis. Es necesario contratar a técnicos especialistas en la materia, que deben visitar la vivienda o el local que vamos a certificar, realizar un estudio con todos los datos capturados en el primer paso y, por último, emitir el certificado. En este último paso, también entra en juego la administración pública: dependiendo de la comunidad autónoma en la que residamos, hay que registrar el certificado y cada autonomía tienen sus propios criterios de registro. ¿Qué significa todo esto?, pues que no hay un tiempo estandarizado a la hora de emitir el certificado. Por ello, los profesionales que se dedican  a ello recomiendan solicitarlo unos 30 días de firmar una operación de compra o venta.

certificado energético viviendaEl tema del dinero es cosa aparte. No hay un precio fijado para la emisión de los certificados de eficiencia energética. Se trata de un proceso en el que rige la libre competencia, y por ello cada certificador establece sus precios, en función de las horas de trabajo que supone este trámite. Igual que sucede a la hora de elegir un nuevo electrodoméstico, el consejo que más vale es el de siempre: hay que comparar precios, y son muchas las páginas especializadas que permiten pedir varios presupuestos o contactar sin compromiso con diferentes certificadores de la comunidad autónoma que nos interesa.

No obstante, desde Ovacen, una web de periodismo especializado que ya he mencionado por aquí, se introdujo de lleno en el extenso mundo de precios de toda España y concluyó que obtener el certificado de eficiencia energética para una vivienda de 50 metros cuadrados puede rondar los 60-70€ (sin IVA), y los 80-90€ (sin IVA) para las viviendas de unos 100 metros cuadrados. Precios, como digo, orientativos, ya que el precio final de un certificado de eficiencia energética no solo depende de los metros de nuestra casa, sino de las horas de trabajo del certificador.

Aislamiento para hacer tu casa eficiente

Solicitar el certificado de eficiencia energética no es ninguna broma. Es un acto de responsabilidad con nuestros bolsillos, tener una certificación correcta y detallada ayuda a ahorrar dinero en las facturas de la luz y el agua, pero sobre todo de responsabilidad con nuestro entorno. Tenemos la obligación de consumir solo los recursos necesarios y para conseguirlo hay muchos caminos, uno de ellos hacer de nuestras viviendas espacios más sostenibles.

Gracias a la certificación energética, podemos conocer en qué puntos de nuestra vivienda se ‘pierde’ energía. Conociendo estos puntos, podemos actuar para arreglar el problema. En general, para mejorar el aislamiento térmico de una casa se necesita reforma. Y decimos en general porque la mayoría de viviendas de nuestro país no han nacido en la época donde la eficiencia era una imposición.

Vivienda sostenible

Sin ser ducho en la materia, cualquiera puede adivinar sobre qué componente de

ventana PVC eficiente

nuestra casa posaremos los ojos para mejorar el aislamiento: nuestras ventanas. Los expertos lo tienen claro: las mejores ventanas son las de PVC las metálicas con rotura de puente térmico. No tiene sentido pagar calefacción para que toda esa energía se escape por unas ventanas mal selladas o una incorrecta separación de los cristales. Hoy en día, lo ideal es que nuestras ventanas cumplan con lo que dicta el Código Técnico de Edificación, y para ello hace falta invertir. Pero invertir en ventanas puede ser tan importante que no son pocas las comunidades autónomas que ofrecieron ayudas económicas para este tipo de obras.

¿Qué más puedo hacer para que mi vivienda sea sostenible?

  • Instalar placas de aislamiento térmico en las paredes. Así se reduce la pérdida de calor y, por ende, reducimos también lo que pagamos en nuestras facturas.
  • En el caso de los áticos o las últimas plantas, los expertos recomiendan aislar también los techos; aunque estás placas tienen un grosor considerable.
  • Se puede dar el caso de que estés leyendo este post y tu casa sea un espectacular chalet. Pues modificando la fachada también puedes unirte al club de los eficientes. Las llamadas casa de “fachada ventilada” crean capas de aire que mantienen el calor interior en inverno y el ambiente fresco en verano. Requiere inversión, pero se estima que su amortización no supera los 15 años.

“El aislamiento es importante, pero no es el final del camino de la eficiencia energética”

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