¿Ducha en lugar de bañera?

Es posible que si te hablamos de orinar en la ducha no sigas leyendo esta entrada. Pero al menos quedaros con el dato: según la ONG ‘Sos Mata Atlántica’, hacer pis mientras nos estamos duchando puede ayudar a ahorrar 4.500 litros de agua al año por persona. ¿No es una mala cifra no? Como seguramente esta medida para ahorrar y proteger el planeta no os gusta, os hemos traído otros caminos para conseguirlo sin tener que ‘mearse encima’

Ahorrar agua es una cuestión que tiene dos grandes vertientes: el lado ecológico y el lado económico. De hecho, incluso ambos caminos pueden cruzarse más de una vez. El lado ecológico es claro: estamos secando el planeta y no hacemos los esfuerzos necesarios por solucionarlo. El lado económico es un poco más egoísta: cuanta más agua ahorremos en casa más lo notarán nuestras facturas. Uno de los puntos críticos dentro del hogar es el baño. No somos realmente conscientes del agua que tiramos hasta que alguien nos abre los ojos. ¿Una ducha ahorra más que un baño? En principio sí, pero ojo que el asunto tiene matices que no esperáis.

Consumo de agua mientras te lavas

Una ducha en vez de un baño supone un ahorro de 150 litros de agua. Es decir, dependiendo de la persona, casi la mitad. Han pasado muchos años pero hay algunos consejos que no han cambiado desde tiempos inmemoriales: para que ahorren las duchas tienen que ser cortas, de unos cinco minutos, y con los grifos apagados cuando estamos procediendo con el jabón y el champú. Pero, ojo, que la ducha y el baño no son intercambiables. Los datos apuntan algo curioso: dos baños a la semana gastan menos agua que siete duchas.

El problema es que, en esta ecuación, entra en juego la cultura de cada país. Países como Alemania, Francia o Inglaterra no tienen la costumbre de ducharse a diario, exceptuando las jornadas en las que sudan más de la cuenta o el calor aprieta en las calles. Y no, no son más guarros que nosotros. El clima o las tradiciones también marcan las reglas de la ducha o el baño.

Llegados a este punto, ¿qué podemos decir de la ducha?

  • Está más arraigada en España. Nosotros no toleramos, ni por asomo, que nos planteen la opción de pasar un día sin ducharnos. El clima influye en estas decisiones.
  • Es casi como una taza de café por la mañana. Ciertamente, una buena ducha por la mañana pone las pilas a cualquiera.
  • La ducha está más adaptada al ritmo de vida actual. En nuestro país no contemplamos la opción de parar nuestra apretada agenda para darnos un baño de 20 minutos.

Por lo tanto, una primera conclusión sería que la ducha es otro de esos elementos inconfundible de nuestro país. ¡Pero hacedla corta para ahorrar agua y dinero en las facturas!

Ahorrar en el baño

Infografía de grifos de una duchaA pesar de que hay elementos a favor de la ducha, no olvidemos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda varias veces al año que tomar una de 10 minutos escasos son 200 litros de agua. Y en muchas partes del planeta hay quien no tiene ni uno para beber. ¿Se puede hacer algo para reducir esa cantidad? Evidente que sí. Estamos situados en una época en la que es difícil no tener soluciones para algo tan concreto.

El ahorro de agua en el baño empieza por los grifos. Si tenemos uno más eficiente -con reductores de caudal- podemos llegar a ahorrar hasta un 50% del agua que utilizamos. Estos sistemas funcionan de una manera muy sencilla: mezclan aire con agua, aunque el usuario no lo nota y le parece que todo funciona como siempre.

Los grifos son un punto de preocupación, pero también lo es el agua que se va por el ‘agujero’ sin haber tenido un fin. Muchos pasamos pena viendo como tiramos agua esperando a que salga caliente; con este gesto se pueden tirar, literalmente, hasta ocho litros por ducha. Dos posibles soluciones se nos presentan: los grifos termóstáticos, que permiten fijar la temperatura a la que queremos el agua reduciendo la cantidad que ‘tiramos’ a los dos litros.

Hay otra solución de la que ya hemos hablado en el blog. Se trata de almacenar y utilizar para otros fines el agua que se tira. No solo podemos reutilizar el agua de la ducha, también de la lluvia. Solo necesitamos tener un cubo a mano para almacenar los ochos litros de agua fría o una bolsa ‘Esferic’, un magnífico invento que cuelga de la ducha y que nos permite recoger el agua para usarla en la cocina, para regar la planta o llenar el cubo de fregar. Soluciones existen, solo hay que encontrarlas y ponerlas en práctica para frenar, de una vez por todas, el derroche de agua en los hogares.

  • Añadir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies