El consumo de un horno eficiente en kWh

Su consumo pasa desapercibido porque, en general, lo usamos relativamente poco. Pero consumir, consumen. Una mentalidad eficiente también debe detenerse en el horno, un electrodoméstico que hoy en día ofrece grandes opciones para ahorrar energía sin perder ni una sola prestación, más bien al contrario.

Antes de que entraran en vigor las nuevas tarifas de la luz, cada subida de precio era un mundo. Consumidores enfadados y preocupados vertían sus quejas en la red y en las tertulias más cotidianas. No es para menos, la realidad es que durante la crisis la luz registró subidas hasta aumentar su precio un 80%, en comparación a épocas pre-crisis. Si el precio de la luz subía, se multiplicaban los miedos a utilizar los electrodomésticos que más consumían. Entre ellos el horno. Los cálculos dicen que utilizar el horno es, en muchas ocasiones, mucho más barato que comprar esos productos horneados en cualquier establecimiento. Como se trata de un aparato que, por lo general, tiene que pasar varias horas encendido a altas temperaturas para cumplir su cometido, parece que utilizarlo roza cuanto menos el sacrilegio.

¡Pero no es así! Utilizar el horno de nuestra casa tiene un coste asumible para nuestros bolsillos, de hecho hasta podemos salir ganando algunos euros. En general, los hornos a gas son más eficientes que los eléctricos, algo que corrobora, entre otros, la consultora Viesgo Energía. El problema de los hornos de gas es –principalmente- la necesidad de tener el combustible necesario en casa; además, suelen ser más grandes y difíciles de limpiar. La opción generalizada en los hogares son los hornos eléctricos, que también están sometidos a los rigores de la etiqueta energética.

Igual que en el resto de electrodomésticos de nuestro hogar, los hornos eléctricos de clase A son los más eficientes. Igualmente, desde el IDAE, uno de mis organismos favoritos, nos recuerdan que los hornos de convección también tienen mucho que aportarnos en el campo de ahorro energético. Este tipo de hornos disponen de un ventilador que hace circular continuamente el aire caliente alrededor de los alimentos, consiguiendo que el calor se distribuya de forma uniforme y, por tanto, cocinando a temperaturas más bajas y en menos tiempo. Ya lo sabemos: cocinar en menos tiempo supone ahorrar energía y dinero en nuestras facturas.

Comprar un pollo asado es más caro que hacerlo en casa

Los estándares de consumo de hornos están calculados de la siguiente manera

  • Horno pequeño: 1 kWh
  • Horno mediano: 1,2 kWh
  • Horno grande: 1,4 kWh

Desde el IDAE nos señalan en sus guías prácticas que estos valores son una referencia.Tabla comparativa del consumo de un horno Se trata de una media del consumo de un horno con carga normal, correspondiente a las clases C-D, que son las que se encuentran a mitad de camino entre los que más consumen -clase G- y los más eficientes, los de clase A, que pueden llegar a consumir hasta la mitad. No olvidemos que a la hora de comprar un horno el tamaño sí que nos importa, ya que no es lo mismo darle un uso ‘anecdótico’ que encenderlo 3-4 veces por semana. El horno no está en el top 3 de los electrodomésticos que más consumen –básicamente porque no siempre están encendidos-, pero tampoco podemos perder de vista sus cualidades más eficientes.

¿Sabes cómo calcular el gasto real de tu horno? Sigue estas instrucciones

No me gusta dejar en ascuas a nadie, así que voy a intentar responder a la segunda premisa de la entrada de hoy, a la vez que resolvemos el enigma de cómo ser conscientes de lo que gasta nuestro horno.

Para averiguar cuánto consume el horno que ya tenemos instalado en la cocina necesitamos:

  • Localizar la ficha técnica de nuestro horno, en el que estará reflejada la cantidad de kilowatios a la hora que necesita para funcionar. ¡Este es el tipo de cosas que merece la pena tener localizadas en casa!
  • En segundo lugar necesitamos saber el precio que nos cuestan esos kilowatios. Esta cifra la podemos encontrar en nuestra factura eléctrica, aunque con la imposición del mercado libre y el regulado el precio de cada consumidor final puede ser muy diferente. Si estáis acogidos a las tarifas por horas, no olvidéis que podéis ver cada precio en la página de Red Eléctrica Española.
  • Una vez que conocemos las dos cifras solo tenemos que multiplicar el consumo por el precio del kilowatio. ¡No nos olvidemos el IVA! Ya sabéis que en nuestras facturas de la luz no solo pagamos el precio de la energía, sino también las tasas y los peajes.

Si no conocemos ninguna de las dos cifras, en la red hay varias calculadoras de consumo eléctrico que, evidentemente, se tienen que regir por consumos estandarizados. Según Iberdrola, un horno eléctrico doméstico consume una media de 584 kWh al año, que traducido en dinero son 17 euros al mes. En este caso, el consumo estimado es para unos 12 usos mensuales, tres a la semana.

Esta misma compañía nos resuelve el enigma del pollo asado: los valores medios nos

Pollo asado

indican que una hora de horneado en casa nos sale a 0,28 céntimos (IVA incluido). Es decir, si lo chamuscáramos durante 120 minutos (lo sé, no cuesta tanto tiempo hacerlo) la broma de estropear nuestra comida nos saldría a 0,56€. A esta cantidad le tenemos que añadir la materia prima. Acudimos a uno de los supermercados de más renombre que conocemos y adquirimos un pollo entero para asar nosotros mismos por 3,71€, patatas aparte. Por poco más de 4€ podemos asar un pollo en el horno de casa. ¿Y cuánto nos cuesta ya asado?, en este mismo supermercado -donde se pueden adquirir platos ya preparados- el pollo entero se vende a 7,30€, también con las patatas aparte.

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