¿Tu electrodoméstico funciona bien?

Detectar un consumo de luz de los electrodomesticos algo más elevado en momentos puntuales no debería ser un problema. A nadie se le escapa que, por ejemplo, en verano se puede consumir más luz por culpa del aire acondicionado. Pero si detectas un consumo elevado de forma continuada pueden suceder varias cosas. Y debes tenerlo en cuenta.

Ciertamente, datos de la Camara de Comercio de Zaragoza indican que esta situación se puede deber a una avería del contador o a un error de facturación. Pero son aspectos poco probables, aunque no serás el primero al que su eléctrica tenga que devolverle dinero por una factura incorrecta. Como el consumo de luz de los electrodomesticos es algo que se rige bastante por las costumbres de cada día, una avería es otra explicación plausible y bastante común que explique un crecimiento sostenido de lo que pagas en luz.

Las mismas fuentes indican que “es el problema más común” y uno de los que explican un consumo más elevado “de lo normal”. “También puede existir en la instalación eléctrica un problema de derivación a tierra con un efecto similar”. matizan.

Un aparato averiado consume más

El caso es que una vez confirmado que un electrodoméstico averiado también puede ser un dolor de cabeza por las facturas de la luz, cobra más importancia que nunca conocer los mejores consejos para que un electrodoméstico dure mucho más tiempo como el primer día. La mayor parte de los aparatos que usas en tu día a día en casa pasan fortísimos controles de calidad, pero ninguna marca puede garantizar un electrodoméstico 100% libre de averías en algún momento de su vida útil. Sobre todo teniendo en cuenta que algunos como la lavadora o el lavavajillas cuentan con bastantes partes móviles entre sus componentes.

Una persona abre una neveraUn caso práctico: la nevera ya es de por sí es el electrodoméstico que más consume en casa. Solo el desgaste de la goma de la puerta puede suponer un gran aumento del consumo energético, puesto que al estar deteriorada provoca que la puerta no cierre bien y, en consecuencia, pierde el frío interior. Si no está bien aislado del exterior, el frigorífico solo puede dar problemas.

Ni tan siquiera hace falta que las gomas estén desgastadas. Si no están bien colocadas y encajadas en su lugar, las puertas tanto del congelador como del frigorífico nunca encajarán en su lugar. Y aunque parezca un asunto sin importancia, en el momento que el compresor comienza a tener problemas para generar frío y que se mantenga en el interior, la nevera se puede convertir en una auténtica ruina.

Contacta con los expertos

Una de las frases más repetidas por diferentes marcas de electrodomésticos es que un mantenimiento adecuado es la mejor arma para que duren mucho más tiempo como el primer día. De hecho, sobran consejos para cada tipo de electrodoméstico. Y no son pautas complicadas de ejecutar, el problema en muchas ocasiones está en el desconocimiento.

Hay otra máxima para los fabricantes: muchas averías son en realidad pequeños contratiempos que puede solucionar uno mismo. Solo es necesario seguir los consejos del manual de instrucciones de cada electrodoméstico. Y aunque muchos frentes se puedan resolver sin la ayuda de un técnico, siempre hay que llamar para solicitar la presencia de uno en caso de no tener claro cómo ejectuar la solución a un problema.

Tampoco te arriesgues a nada que no sepas hacer. Por ejemplo, cuando una nevera deja de enfríar en condiciones (y tiene ya unos años considerables) lo más normal es que el consumo aumente y termines descubriendo que se le ha agotado el gas. ¿No te irás a poner tú mismo a hacerle el cambio?

Consejos de mantenimiento para evitar averias y, de paso, evitar que aumente el consumo de luz de los electrodomesticos por este motivo:

  • Vigila, cada cierto tiempo, que las gomas del frigorífico estén en buen estado y encajen bien con las puertas. Cuando limpies el frigorífico o la lavadora recuerda que las gomas también se pueden limpiar. Y así evitas un desgaste prematuro.
  • Lo frigoríficos que ya tienen años ‘respiran’ por la parte trasera. Por eso se recomendaba no pegarlos a la pared. El caso es que esta zona trasera deberías limpiarla de polvo con regularidad.
  • En el caso de la lavadora o el lavavajillas, los filtros son las zonas más delicadas a tener cuenta. Aunque no es una tarea que apetece, siempre es aconsejable asegurarse de que están limpios y no acumulan residuos en su interior.
  • Algo parecido ocurre con los filtros de la campana. Que estén en buen estado también ayuda a la eficiencia energética. Y te pone a salvo de otros problemas menos comunes pero que también pueden darse (un incendio, por ejemplo). Cuando están llenos de grasa se saturán y no trabajan bien, así que cambialos o límpialos, en función del tipo de filtro que tengas.
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