¿Entiendes los programas de tu lavavajillas?

Lo cierto es que el lavavajillas es, a buen seguro, uno de esos electrodomésticos que nunca dejarías de lado una vez que lo has probado. Lavar los platos a manos es algo del pasado y, por cierto, mucho más contaminante que hacerlo a máquina (en este aspecto entro a fondo dentro de unos párrafos). Y ya si conoces de cerca los programas que gastan poco, redondeas la jugada.

Pero para sacarle todo el partido es necesario elegir un lavavajillas que tenga los programas que mejor se adaptan a tu vida diaria. De nada sirve tener uno industrial (que tampoco creeo que lo tuvieras) si apenas ensucias un par de servicios cada día. Una vez que has elegido el mejor para tu cocina, el siguiente paso es conocer a fondo los programas de los que dispone. Solo así conseguirás lavar cada tipo de vajilla con la cantidad de agua y energía necesaria.

Aquí un listado rápido de los programas que no deberían faltar nunca: Automático/diario, ECO, uno que te permite acortar el tiempo de lavado, uno intensivo para la vajilla más rebelde, especial para copas (y piezas delicadas) y ya, para completar la nómina, si quieres puedes buscar un modelo que tenga un programa especial del tipo “higiene plus” de Balay, que es muy útil para limpiar y desinfectar cuchillos, biberones o tablas de cortar comida.

¿Es mejor fregar a mano?

No solo es importante conocer los programas que gastan poco de tu lavajillas. También es muy importante ser conscientes de que, realmente fregar los platos a máquina es mucho más seguro y ecológico que hacerlo a mano. No, no voy a volver a referenciar el estudio de BSH y el Canal de Isabel II. Esos datos ya son de sobra conocidos.

La Agencia de Proteccion Medioambiental de EEUU (EPA) también aporta datos contundentes a este respecto: un grifo de cocina es capaz de verter 8,3 litros de agua por minuto, lo que equivaldría a unos 80 litros de agua para fregar en tan solo 10 minutos. Nada que ver con el consumo certificado de los lavavajillas actuales (certificado por la etiqueta energética), que corrobora que apenas necesitan una decena de litros para dejar platos y vasos en perfectas condiciones.

¿Y por qué es más seguro? Las temperaturas que alcanza el lavavajillas tienen la explicación. La mejor (y única) forma de desinfectar bien los platos es hacerlo con agua caliente. El caso es que las temperaturas necesarias para ello (más de 60º en algunos casos) es imposible alcanzarlas con el agua del grifo. Y en el caso que se pudiera, no podrías entrar en contacto con esas temperaturas ni siquiera utilizando guantes. Las quemaduras serían gravísimas.

Por lo tanto, lavar los platos en lavavajillas es mucho más ecológico y seguro para todos los miembros de la casa (caso aparte son los microorganismos a los que tienen que estar sometidos los niños en sus primeras fases de vida. Que esos también se los ventila el lavavajillas).

Cómo conseguir gastar menos

Generalmente, los programas que gastan poco son los que no necesitan altas temperaturas para funcionar. Esto ocurre sobre todo con las lavadoras. Por este motivo, el asunto entra un poco en contradicción con el apartado anterior. No obstante, la clave del ahorro con un lavavajillas no está solo en conocer los diferentes programas que tiene a tu disposición, sino también usar las mejores estrategias para que el consumo no se dispare.

¿De qué hablo exactamente? Pues lo primero de todo siempre pasa por elegir un lavavajillas del tamaño y la carga adaptada a tus necesidades. De nada sirve, por ejemplo, un lavavajillas de 13 servicios en una casa donde solo viven 1-2 personas. Para esos casos concretos es mejor optar por modelos compactos. ¿Por qué? Muy sencillo: uno de los mejores trucos para ahorrar utilizando el lavavajillas es de puro sentido común; es decir, poniéndolo en marcha siempre a plena carga. Y si no es posible, busca en tu lavavajillas estas dos alternativas:

  • Programa ECO, que por lo general optimiza todavía más el consumo de agua y energía, consumiendo solo lo necesario para la cantidad de carga y el grado de suciedad.
  • Media carga: todos los lavavajillas lo tienen. Generalmente, puede reducir el consumo de ambos recursos en hasta un 20% (suponemos que más con determinadas marcas).

Estos son los dos programas que gastan poco por normal general. Pero, bien utilizados, casi cualquier programa de un lavavajillas gasta únicamente lo imprescindible. Lo que debes tener claro es que cada uno se utiliza para una cosa. Por ejemplo, el programa AUTO es para vajilla con un gran de suciedad normal, para el día a día. Si pretenden limpiar con él piezas grandes con suciedad resecas, lo único que conseguirás es gastar el doble, porque tendrás que volver a lavarlas.

Para este último caso existen los programas intensivos, que alcanzan los 70º y son muy eficaces con vajilla y sártenes con suciedad muy incrustada. Saldrán impecables a la primera.

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