La etiqueta energética

El aspecto estético o el precio son dos variables muy importantes a la hora de elegir un nuevo electrodoméstico. Pero, obviamente, no deberían ser las únicas. Desconocido para muchos, y auténtica religión para otros, el etiquetado energético de los electrodomésticos es otro punto fundamental de conocimiento. No solo por el mero hecho de que, en función del modelo escogido, se puede reducir el precio de las facturas, también por la vertiente medioambiental del asunto: escoger aparatos más respetusos con el planeta es una responsabilidad compartida.

Cómo entenderla

Realmente, desconozco si la etiqueta energética de los electrodomésticos puede generar muchas dudas. No parece un documento complicado, la verdad. Se encuentra en la parte frontal de los mismos, o en su defecto siempre en una zona bien visible para el consumidor. Se rige por un juego de colores y letras, que de un solo vistazo ofrecen información clave para quien desea comprar un nuevo electrodoméstico.

Estos son los datos claves del etiquetado energético

  • En un primer golpe de vista verás unas letras que van de la A a la G. Lo mejor es que te fijes en los electrodomésticos A+++, A++ o de esta categoría. Son los más eficientes. También los más caros en el momento de la compra, pero la inversión incial -está comprobado- se termina amortizando por el ahorro generado en no muchos años.
  • Las letras van acompañadas de un código de colores que hace más fácil la comprensión. Si en la etiqueta energética ves el color verde, es que vas por el buen camino en tu elección.
  • Las clases energéticas más bajas, afortunadamente, ya apenas se encuentran. Algunas de ellas directamente incluso está prohibido fabricarlas en la actualidad, aunque todavía pueden quedar aparatos de estas clases pendientes de vender.

Evidentemente, el etiquetado energético no es algo que se catalogue al azar. Esta explicación del blog de Factor Energía es bastante sencilla de entender:

“Este índice (el de las letras y los colores) se obtiene después de dividir la capacidad en términos de watts que tiene un aparato entre la cantidad de watts que en una hora consume el mismo. Es decir, la relación que se establece entre la potencia eléctrica del dispositivo y el consumo real del mismo en un periodo de 60 minutos. El resultado de esta operación es el coeficiente energético”

Qué es lo más importante

No podemos engañarnos, lo más importante es el precio, y el dinero que te ahorras después. Pero para conseguirlo es imperativo conocer muy bien otros datos más específicos que solo se reflejan en las etiquetas de electrodomésticos concretos.

Por ejemplo, en las lavadoras no solo debe reflejarse el consumo de energía, también el de agua, el nivel de ruido que hace mientras funciona o la eficiencia del centrifugado. Todos ellos más importantes de lo que parece: el agua es un recurso escaso, y a nadie le gusta que una lavadora sea la culpable de no poder mantener una conversación. También debe indicarse el nivel de consumo de agua en los lavavajillas.

En las aspiradoras, por su parte, también se debe indicar con el sistema de letras la eficiencia de la succión. Así te queda claro lo eficiente que será una sola pasada.

¿De verdad se consigue generar un ahorro?

Efectivamente, sí. Lavadoras, lavavajillas, secadoras, campanas, hornos, calentadores de agua, aspiradores y aparatos de aire acondicionado deben llevar el correspondiente etiquetado energético. Y con todos ellos se pueden conseguir interesantes ahorros económicos solo sustituyendo viejos aparatos por algunos más modernos.

A modo de ejemplo: cambiar una lavadora con más de 10 años de antiguedad por una A+++ (que como ya hemos visto, es la mejor clase energética) puede suponer un ahorro anual estimado de 31,56€. Y en el caso de una secadora, el ahorro generado con este mismo cambio se eleva hasta los 82,18€. No es una cifra irreal: lo cierto es que la generalización de las secadoras con bomba de calor nos ha hecho un favor a todos.

Estos ahorros, y muchos datos económicos más de otros electorodomésticos se pueden consultar en la siguiente tabla.

¿Conocías la importancia de la Etiqueta Energética de los electrodomésticos? ¿Ya te has fijado en ella para realizar alguna elección?

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