La inducción y el ahorro

Los electrodomésticos, como todo en la vida, evolucionan. Esta es una de las razones por la cual hace ya algún tiempo que cuando vamos a cambiar nuestra placa, cada vez menos se nos plantea la duda de si escoger vitrocerámica o inducción. No obstante, hay algo que sigue muy presente en la mente de todos, y es el ahorro. Por eso, aunque la mayoría de nosotros tenemos muy claro lo que preferimos, sí que seguimos planteándonos la pregunta de ¿cuánto consume la inducción?

Casi todos, como digo, tenemos muy claro que las placas vitrocerámicas no es que ya no estén de moda, sino que hemos asumido que antes o después acabarán desapareciendo, puesto que la tecnología, precisión y ventajas de la inducción han ganado terreno de forma desmesurada.

Sin embargo, como en todo también, circulan mitos y creencias que no sabemos a ciencia cierta si son verdad, pero que de entrada nos hacen dudar a la hora de elegir. Con esto me refiero a que cuando surge algo nuevo en el mercado, sea del tipo que sea, siempre hay defensores a ultranza, pero también hay detractores que quizá por el miedo que genera lo desconocido, solo ven la parte negativa, y si no la hay, pues se la inventan.

En el caso de las placas de inducción, cuando empezaron a salir las primeras, lo que más se comentaba, por encima incluso de sus grandes ventajas, era que la inducción era muy cara. Y todavía hay quien se ha quedado con esta creencia, pero ¿es cierta?

Menos tiempo ¿menos consumo?

Pues os tengo que decir, que quienes sostienen esa afirmación, no solo están equivocados, sino que podemos argumentarles que es justo todo lo contrario. Y es que podemos afirmar que una de las grandes ventajas de las placas de inducción es que su consumo energético es el más bajo de todas las cocinas eléctricas e incluso de las cocinas de gas.

Así que olvídate de estos faltos mitos y piérdele el miedo a la inducción ya que precisamente, el gran ahorro en consumo de las placas de inducción es uno de los factores clave que ha hecho que estas placas ganen poco a poco terreno a las placas convencionales y sean hoy día, el tipo de cocina más vendido. Unido por supuesto, a todas las ventajas que la inducción aporta a tu cocina.

Pero si queréis saber con más detalle cuánto consume la inducción, es decir, más cifras y menos letras, seguid leyendo el post.

El motivo por el que las placas de inducción son tan eficientes es su tecnología. Es decir, a diferencia de las placas vitrocerámicas, en las placas de inducción el calor se produce directamente en el recipiente, es decir, no se produce la pérdida energética que sí ocurre en las vitrocerámicas al tener que calentar el cristal previamente.

Este calor se genera en la inducción de manera instantánea, es decir, en cuanto se coloca el recipiente, se crea el campo electromagnético y empieza a calentarse de forma inmediata. Evidentemente, esta es la principal razón por la que se optimiza el gasto. Menos tiempo, menos consumo.

Otra razón, es que la placa de inducción reconoce el tamaño del recipiente que colocas en ella y solo genera calor en la zona que ocupa. Además, la placa de inducción no tiene consumo eléctrico aunque esté encendida, siempre que no haya un recipiente sobre ella, mientras que las vitrocerámicas, sí.

En datos: los fabricantes de electrodomésticos aseguran que las placas de inducción están diseñadas para emplear más del 75% de la energía en producir calor, mientras que una p laca convencional no llega al 50%. Esta cifra ya nos da una idea del ahorro en nuestra factura.

Pero por ser un poco más concretos, aseguran también que el ahorro de una placa de inducción respecto a una vitrocerámica es de un 20%, aunque dependiendo del modelo este ahorro puede llegar hasta el 50%. Un dato a tener muy en cuenta.

Ventajas de la inducción

Ya hemos hablado del ahorro que supone invertir en una placa de inducción, lo bastante creo, como para desmentir el mito de que la inducción consume mucho. De hecho, creo que el ahorro va a ser uno de los motivos principales de muchos ahora cuando vayan a comprarla.

Pero además de ésta, hay otras ventajas de las placas que ya he mencionado antes también, pero sobre las que me gustaría hacer hincapié, puesto que nos van a ayudar a hacernos la vida más cómoda y a disponer de más tiempo libre.

Por ejemplo, la rapidez. El tiempo que invierte una placa de inducción en calentar por ejemplo un litro de agua, es prácticamente la mitad de lo que le cuesta a una placa de inducción

La limpieza. Su limpieza es mucho más sencilla, ya que al no calentarse el resto de la placa que no está ocupado por el recipiente, si se derrama algo de líquido, puedes limpiarlo al instante. De esta manera, no se pega ni se adhieren restos de comida.

¿Te parecen pocos motivos para elegir una placa de inducción? Si quieres más información puedes leer este post

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