Las multifunciones del horno

¿Ya sabes cuáles son los mejores consejos para ahorrar con tu horno eléctrico? Si estás interesado en pagar menos por tu factura de la luz, atento.

Al horno también hay que prestarle atención. Parece que no requiere ningún mantenimiento pero, como todos los electrodomésticos, de un correcto cuidado depende que funcione bien. El horno no ahorra por sí solo, necesita de nuestra colaboración antes, durante y después de la cocina.

¿Qué podemos hacer antes?

Asegúrate siempre que puedas de su correcto sellado exterior. Es muy importante que no entren corrientes externas con aire frío mientras está en funcionamiento. Además, hay que realizarle limpiezas de mantenimiento.

¿Y durante la cocción?

Avanza unos cuantos párrafos para averiguarlo.

¿Y para mantener el horno bien después de cocinar?

Es muy importante la limpieza. Además de limpiezas de mantenimiento hay que realizar otras más a fondo, que son las duras, en teoría. Decimos en teoría porque existen hornos que se limpian solos gracias a los sistemas de pirólisis y Aquálisis, que los dejan como nuevos después de un buen asado.

Cómo ahorrar cocinando con el horno

Consejos hay muchos. Alguno como amar un poco más a las bombillas del interior del horno se menciona poco. Su existencia responde a una razón concreta: cada vez que abres el horno estando en marcha haces que se pierda un 20% de la energía calorífica que se ha creado en el interior. Por lo tanto, enciende la bombilla y mira a través del cristal. Y si la bombilla se ha fundido no te vuelvas loco, que cambiarla es tan sencillo como la de un aparato de luz normal.

Un hombre manejando el horno“También es recomendable desconectar el horno de 5 a 10 minutos antes de finalizar la cocción”, aseguran desde Endesa. Es decir, hazte amigo también del denominado calor residual, un concepto que también se puede extrapolar a las placas vitrocerámicas. Este ‘tip’ es uno de los más compartidos en las redes sociales por los usuarios a la hora de hablar ahorro con un horno.

Con el calor residual se puede…

  • Calentar pan.
  • Mantener calientes los platos que están pendientes de salir a la mesa.
  • Hacer unas verduritas.
  • Calentar frutos secos
  • Y, por qué no, calentar un poco la casa. Cuando el horno alcanza temperaturas elevadas puede subir un par de grados, al menos, la estancia donde está.

Prueba también a planificar correctamente el uso del horno a lo largo de la semana. Si tienes previstos varios platos que lo necesitan, puedes hornearlos a la vez. Los hornos modernos, de hecho, tienen más capacidad y están preparados para evitar la transferencia de olores.

¡Y no olvides los materiales! El vidrio y el papel de aluminio son dos aliados increíbles para optimizar todavía más un horneado. Retienen muy bien el calor y permiten, entre otras cosas, poder bajar unos cuantos grados la temperatura de cocción.

Mitos sobre el consumo de un horno

Igual que el microondas, el horno es un electrodoméstico que ha arrastrado durante mucho tiempo una serie de estigmas que, con el paso del tiempo, se van superando. Pasamos a relatar algunos de los errores más comunes que cometemos cuando horneamos:

  • El gran mito de la temperatura: “Es poner a calentar el horno y nuestra mano se va directa a la máxima potencia y lo cierto es que ¡no se va a calentar más rápido porque elijamos una potencia mayor!”, dicen desde el blog de HolaLuz. Y no pueden tener más razón. En España (y suponemos que más rincones del mundo) está extendida la mala costumbre de poner el horno a 250 grados pensando que acabará antes. ERROR.
  • El precalentamiento es otro caballo de batalla extendido por los amantes de la eficiencia energética. El asunto es sencillo: si la receta que vamos a cocinar no supera la hora dentro del horno, no es necesario precalentar. Y si hace falta hacerlo, 10 minutos es tiempo más que suficiente. No olvidemos que los hornos gasta la mayor parte de la energía alcanzando la temperatura que queremos.
  • Ojo con el papel de aluminio. No, no es una contradicción. Nos puede ayudar a un horneado más ágil, pero cuidado con la colocación. Se tiende a usarlo para tapar el plato o para aislar los laterales, obstaculizando de esta manera la correcta circulación de las corrientes de calor que se tienen que ocupar de tu asado.

Y tú, ¿Qué consejo darías  para ahorrar con el horno?

    1. Gerard 22/06/2019

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