Lavadoras que ahorran

No nos damos cuenta, pero la lavadora que tenemos en casa es casi tan imprescindible como el teléfono móvil que no nos quitamos de las manos. Se calcula que la lavadora la ponemos unas 200 veces al año. Hay quien la mima más y otros que la tratan igual que el frigorífico: todo al hueco y con el mismo programa. Allá ellos los que opten por este último camino.

Hay cosas de las que usamos diariamente –o casi- que hay que cuidarlas como si fueran un hijo. Hay que dar de comer al coche, limpiar la parte trasera del frigorífico para que haga bien los deberes y mimar a nuestra lavadora cuando nos pide cariño. Enfrentarse a una lavadora puede ser todo un reto: ruletas con muchos programas, decenas de tipos de prendas por lavar y un reto: no acabar tiñendo la ropa blanca.

Usar correctamente la lavadora no es tan complicado. Eso sí, hay que tener unas pautas. No solo existen lavadoras que ahorran, sino que también existen dueños dispuestos a que su lavadora lo haga. Una elección correcta es fundamental. De los primeros datos que debemos tener en cuenta es la capacidad de la lavadora. Viene especificada en la etiqueta energética pero comprarla de una carga u otra depende de factores personal: cuántas personas van a hacer uso de ella, cuánta ropa tenemos disponible (de ello dependerá el tiempo entre lavados) y cuántas lavadoras vamos a poner al mes. En este sentido, quedarse corto o pasarse de carga tiene las mismas consecuencias: gastar más agua y energía de la que queremos.

“Se calcula que, para una familia de cinco o más personas, una lavadora de 20 kg es la carga media suficiente”

El tipo de prenda influye en la eficiencia energética

Como no podía ser de otra manera, la tecnología se ha adueñado también de las lavadoras. Algunas incluso se pueden controlar mediante aplicaciones para el teléfono móvil. Otras incorporan sensores 3D, caso de Panasonic, que detectan la cantidad de ropa que hemos metido en la lavadora para hacer uso de los recursos imprescindibles. Los ‘dispensadores’ de jabón es otra mejora interesante que se empieza a implementar: compartimentos que se llenan cuando están vacios y la propia lavadora utiliza solo la cantidad que estima oportuna en cada lavado. De esta forma, nosotros no hacemos los cálculos y no abusamos de este producto ni nos quedamos cortos.

Pero no solo la tecnología nos ayuda a que nuestra lavadora sea más eficiente. Nosotros con nuestras acciones también lo hacemos:

  • Pon bien la lavadora: antes de ponerla hay que dedicar un tiempo mínimo a meter las prendas de forma correcta. No valen prendas enrolladas o a bulto. Así no hay quien las limpie y la lavadora gastará, por pura lógica, más recursos de agua y energía.
  • Existen las toallitas que impiden las transferencias de color entre prendas, pero lo ideal sería separarlas en función no solo de los colores, sino también del grado de suciedad.
  • La primera vez que se lava una prenda nueva hay limpiarla por separado y con un lavado de 30º.
  • Ropa en condiciones: si metemos ropa rota o deshilachada podemos poner en riesgo la vida de nuestra lavadora.

jabon-lavadora-liquido-ahorrar-lavando-eficienciaAdemás, hay que elegir un jabón de lavadora adecuado. Incluso hay estudios que demuestran la alta calidad y eficacia de algunas marcas blancas. Y, por supuesto, utilizar los programas de lavado adecuados. No es lo mismo el trato que dispensa una lavadora a una camisa delicada que a una colada de pantalones vaqueros. Para la ropa oscura, la intención del lavado es que no queden restos de detergente y por ello en el lavado y el aclarado se usa mucha más agua de lo habitual. Detalles como estos, nos hacen percatarnos de que no siempre vale poner un lavado rápido, con prendas de todas las clases a la vez y con un jabón de mala calidad.

“Los estudios de calidad demuestran que el jabón líquido es el mejor, ya que se disuelve en el agua con menos esfuerzo”

Limpia tu lavadora para ahorrar

No somos técnicos de lavadoras pero no por ello debemos dejar de cumplir con unas sencillas recomendaciones que nos permitirán tenerlas en buenas condiciones. A este respecto hay dos consejos estrella:

  • Limpiar la lavadora. Suena redundante, pero hay que hacerlo. Se debe limpiar por un lado el tambor (con un ciclo de lavado sin ropa y sustituyendo el detergente por producto desincrustante) y, por otro lado, la goma. Para este último material es suficiente un trapo y jabón, o incluso lejía.
  • Filtro: no es un tarea apasionante, pero hay que hacerla. Para una limpieza óptima del filtro de la lavadora, además de usar productos de calidad para el lavado, hay que seguir escrupulosamente las instrucciones que nos aporta el fabricante de la marca que hemos elegido.
  • El cajetín del jabón: seguro que en algún momento de nuestras vidas nos hemos percatado de que se quedan restos de detergente y suavizante en los compartimentos destinados para ellos. Debemos evitarlo limpiando el cajetín con agua tibia. Cada 3-4 meses debería ser suficiente.
  • Añadir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies