Lavavajillas ecológicos

De todos los electrodomésticos que tenemos en casa, el lavavajillas es uno de los más agradecidos para los “pequeños gestos” que nos hacen la vida más fácil. Su consumo eléctrico no es el más elevado (entre el 6%-10% de nuestro hogar) y permite generar grandes ahorros de dinero con su sola presencia: está comprobado por varios estudios que lavar a máquina es más ecológico que hacerlo a mano, puesto que permite ahorrar agua y energía. Además del estudio que podéis ver en el enlace, otro de la Universidad de Bonn refrenda esta teoría: la cantidad de agua que consume un lavavajillas clase A es de unos 15 litros por lavado, frente a los 119 litros del lavado a mano.

Usar un lavavajillas puede representar un ahorro de cerca de un 9% del consumo de agua en una casa. No obstante, es posible que sigáis optando por el lavado a mano por la razón que sea (por motivos de espacio, por ejemplo). Si todavía no habéis abrazado la eficiencia de un lavavajillas, optad por utilizar en vuestras labores de fregado un detergente ecológico que tenga la etiqueta ‘Ecolabel’.

La forma en la que utilicemos el lavavajillas determinará en gran medida la cantidad de agua y luz que podemos ahorrar. Y por supuesto, será también muy importante a la hora de alargar la vida útil del aparato. La primera premisa es clara: tenemos que elegir para nuestra casa un lavavajillas que se adapte de verdad a nuestras necesidades. En el mercado puedes encontrar tamaños y capacidades para todos los gustos. Debemos optar por aquellos que tengan programa ECO, que permite ahorros de hasta un 40%, y no estaría de más que permitan la opción de media carga. Una vez que lo tengamos en casa, no olvidemos otra máxima: el lavavajillas se tiene que poner a plena carga para concentrar el lavado.

No dejemos en el tintero otros aspectos: la eficiencia también es silencio, por lo que tendremos que poner nuestros ojos en aquellos modelos que nos garanticen que podemos mantener una conversación en tono normal mientras la máquina hace su trabajo. Profundizad también en los avances tecnológicos que ofrecen los fabricantes; actualmente no es difícil encontrar modelos más inteligentes, capaces de medir el nivel de suciedad para adaptar el gasto de recursos (agua y electricidad). Sucede lo mismo con el detergente y los modelos capaces de utilizar solo el que necesitan en función de la vajilla que hay dentro.

Evita malos olores

DishwasherEl funcionamiento correcto de cualquier electrodoméstico pasa por prestarle algo de atención. Y el lavavajillas no es una excepción. Es una evidencia que estos aparatos pueden generar malos olores, de hecho es uno de sus principales ‘contras’. Es lógico que esto suceda, teniendo en cuenta la cantidad de suciedad a la que se tiene que enfrentar en cada ciclo de lavado. No obstante, eliminar los malos olores del lavavajillas no es complicado, ni requiere de grandes esfuerzos.

Dejar la puerta abierta para que se ventile correctamente es la primera medida que podemos tomar. El lavavajillas es un espacio estanco con agua en su interior, un caldo de cultivo perfecto para los malos olores si no los evacuamos. Por otro lado, hay que limpiar el filtro frecuentemente. Si no dejamos pasar mucho tiempo entre una limpieza y otra, lo más probable es que sea suficiente con ponerlo debajo del grifo.

Pero para evitar los malos olores generados por el lavavajillas también podemos seguir los remedios más caseros:

  • Con productos de estar por casa: con cascáras de cítrico, espolvoreando bicarbonato en la parte inferior o vertiendo una taza de vinagre y poniendo un ciclo completo a máxima temperatura.
  • Limpiando las gomas y los rincones más escondidos. Podéis utilizar jabón líquido de lavavajillas y lejía.
  • Dejando secar la vajilla correctamente al terminar un ciclo de lavado.

¿Cuánta agua consume un lavaplatos?

Como ya hemos comentado al inicio del post, el lavavajillas utiliza dos recursos por los que todo ciudadano paga: electricidad y agua. Dos recursos que debemos utilizar con raciocinio por razones medioambientales y de ahorro. Con el lavavajillas sucede lo mismo que con otros electrodomésticos: su mayor pico de consumo se produce para calentar (igual que el horno, por ejemplo), sobre todo en las fases de lavado y aclarado. Así lo demuestran desde Procon Ingenieros, que gracias al ‘internet de las cosas’ han podido hacer una medición real con un lavavajillas para demostrar que “el coste energético del programa completo es de 0,28€ antes de impuestos y tasas, de los que el 75% se ha invertido en aporte de calor”.

Evidentemente,  tanto el consumo de electricidad como de agua depende estrictamente del modelo de lavavajillas. Desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente nos recuerdan que “los modelos con capacidad para 12-13 servicios tienen consumos de agua que van desde 6,5 hasta 18 litros por lavado”.  Para saber si un lavavajillas se merece la medalla del ahorro de agua debe consumir menos de 10 litros de agua por lavado. Aunque la cifra habrá aumentado, desde la web del ministerio recuerdan igualmente que en el mercado hay hasta 35 modelos “con consumos de sólo  6,5 – 7 litros por ciclo de lavado”, la mayoría para 13 cubiertos, recalcan.

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