Limpieza del extractor para ahorrar

¿Estás buscando la mejor forma de limpiar tu campana extractora? Si no quieres morir en el intento solo tienes que seguir unos simples consejos. Puedes usar algunas ayudas naturales para que la misión no sea tan complicada como podría parecer al principio. ¡Adelante! Te contamos todo lo que necesitas saber.

Decorativa, de pared o de isla, todas las campanas extractoras tienen la misma misión en casa: eliminar de forma eficaz humos y olores mientras estamos cocinando, e incluso después. El problema es que por el camino sucede algo inevitable, y es que las grasas y los restos se acumulan en la propia campana y en sus filtros, perjudicando su eficiencia y aumentando el nivel de ruido producido.

Para tener una campana “eficiente y silenciosa”, como dicen en BOSH, hay que darle a limpieza de la misma la importancia que se merece.  No hay un acuerdo absoluto acerca del tiempo que debe pasar entre limpieza y limpieza. Entre dos y cuatro meses parece la versión más aceptada, y recomendada por los fabricantes.

Algunas recomendaciones básicas para limpiar la campana correctamente:

  • En la cocina no se manipulan cosas calientes. Por lo tanto, espera a que la campana se haya enfriado después de usarla.
  • Igual no te acuerdas, pero la campana extractora está enchufada a la luz. Razón más que suficiente para que la desenchufemos.
  • Cada zona de la campana requiere sus cuidados particulares. Por eso, nunca limpies una zona de acero inoxidable con el mismo producto que usarías para los controles, por ejemplo.

¿Con qué deberías limpiar cada zona de la campana?

  • El acero inoxidable se tiene que limpiar con agua caliente mezclada con un poco de jabón. Es posible utilizar productos especiales para el acero, pero sin abusar de ellos. A veces lo más sencillo es lo más efectivo.
  • Puedes usar limpiacristales para el aluminio y el plástico.
  • Para las zonas de cristal, ¡sorpresa!, también se utiliza limpiacristales, aunque se debe hacer una aclaración adicional para recordar que, sobre todo, no utilices rascadores de vidrio.
  • Los controles son muy delicados porque debes evitar que el agua entre en el sistema electrónico para no caer en la avería eléctrica. Una vez más, el agua caliente con jabón es una buena solución. Nunca utilices para los controles el mismo producto que para el acero inoxidable.

Filtros libres de grasa

Los filtros son una parte delicada de toda esta operación. Si tienen una campana de recirculación de aire, luego hablamos de tu caso concreto. Dando por hecho que tienes una de esas con filtros lavables en el lavavajillas, vamos con los pasos adecuados para proceder con éxito:

  1. Desmontar los filtros: para ello tenemos que extraerlos como digan el fabricante. Cada marca tiene su propio proceder. En el libro de instrucciones seguro que vas a encontrar los pasos que necesitas dar.
  2. Una vez que los tenemos liberados, es el momento de la parte más engorrosa: limpiar y eliminar la grasa. Podemos hacerlo en el lavavajillas, pero si la grasa está muy incrustada lo mejor es usar agua caliente y un poco de jabón. Fundamental no utilizar productos de limpieza a base de ácidos o lejía.
  3. Cuando ya estén como una patena, repetimos el primer paso pero para que vuelvan su sitio. Asegúrate que quedan bien fijados para hacer su trabajo.

Limpieza de campana extractoraComo ya hemos visto alguna vez, hay dos formas de instalar una campana extractora: con salida del aire al exterior o en recirculación, que son las que utilizan filtros de carbón activo. Estos filtros son los encargados de que el aire que entra vuelva a nuestra casa totalmente limpio. Dado su trabajo es importante cambiarlos (¡no limpiarlos!) cada cuatro meses aproximadamente.

Trucos caseros

No solo de los limpiadores industriales vive el hombre, hay más alternativas y muchas ellas menos corrosivas y ácidas que las planteadas hasta el momento. Si quieres puedes tomar nota de algunos consejos y trucos ‘de los de toda la vida’ para dejar la campana limpia como una patena.

  • Uno de los más utilizados tiene al limón como protagonista. Disponemos en la placa una olla con agua y trozos de limón dentro y dejamos que hierva unos 20 minutos. El vapor que se forma (gracias al limón) se ocupará de que la grasa se elimine de forma más eficiente.
  • Con amoniaco también podemos hacer lo propio. Amoniaco y agua, por supuesto. Usando un paño como compañero de limpieza, mezclamos ambas cosas para dar un toque mágico al interior de la campana.
  • Con un cepillo de dientes puedes limpiar más eficazmente la zona de las rejillas.
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