Sabemos realmente lo que gastamos al lavar los platos

Usar el lavavajillas ha sido durante mucho tiempo objeto de reticencias por gran parte de la sociedad. “Los platos no quedan tan bien como lavando a mano” y otras excusas similares se han escuchado siempre. Pero es que ahora las máquinas consiguen dejar como el primer día hasta la vajilla más sensible.  

No son pocos los que acuden a Google a realizar una búsqueda muy concreta: lavar a mano o con el lavavajillas. Es un debate abierto, que muchos zanjaron con el informe realizado en su día por el Canal de Isabel II y BSH. Mucho se ha hablado de sus conclusiones, que son claras al respecto: es más eficiente lavar a máquina, tanto en consumo de agua como de energía. Hasta aquí todo correcto, aunque no todo son alabanzas a la máquina.  “El lavavajillas suele resultar más eficiente en cuanto a consumo de agua, pero muchos estudios no contemplan el camino que ha recorrido esa máquina hasta llegar a nuestras cocinas”, aseguraron en su momento desde Ecologistas en Acción al diario El País.

El uso del lavavajillas siempre ha estado rodeado de cierto aire de misticismo, incluso los lavavajillas pequeños tampoco nos sacaban de dudas respecto a su consumo. Por ejemplo, no todo el mundo aprecia su poder ahorrador por utilizarlo mal. Hay una costumbre concreta muy extendida: hacer un ‘prelavado’ a mano antes de meter en la máquina. Así nunca ahorraremos, y mucho menos apreciaremos la diferencia. “Lo primero que hace el lavavajillas al iniciar el programa es una fase de remojo con agua fría a presión, es decir, lo mismo que harías en el fregadero”, relatan desde la fábrica de Balay en Zaragoza.

¿Qué más podemos hacer para apreciar el ahorro de un lavavajillas?

  • Lo mejor es lavar a plena carga. Este es un consejo que permanece inalterado con el paso del tiempo.
  • Si no queremos lavar a plena carga tenemos opciones. Los lavavajillas compactos son una buena opción para los que nunca llenan la cubeta. Pero no es la única: raro es el modelo que en pleno 2017 no tiene la opción de lavar a media carga. De esta forma, el propio lavavajillas adapta el consumo de agua que requiere la situación.
  • Programa ECO: sí, es un lavado más largo, pero es el que menos energía consume de los disponibles. “Cuanto más avanzada sea la marca, mejores consumos tendrá en este tipo de lavado”, corroboran desde Miele.

Consumo real del lavavajillas

Las palabras de Ecologistas en Acción son la muestra de un debate candente. A pesar de la discrepancia, coinciden en la esencia de la cuestión: lavar a máquina es más eficiente y ahorra más agua en el proceso diario. El primer aspecto, sobre todo, no se puede perder de vista ahora en 2017, cuando el recibo de la luz está experimentado faraónicas subidas de precio. Es más, hay sitios –véase un bar- en que es imprescindible un lavavajillas. Decir “no” al estropajo ahorra un 60% de agua, aunque nadie se escandalizará de que muchos sigan optando por él. Añadimos: se puede ser ecológico lavando a mano; solo hay que usar, por ejemplo, detergentes responsables.

“Los programas cortos son los más intensos en uso de luz y agua, aunque con excepciones” (Miele)

sb10069452a-001Dejando el debate a un lado, lo que no se puede ignorar es que los lavavajillas han alcanzado niveles de eficiencia dignos de alabar. Muchas marcas ponen a disposición del usuario electrodomésticos que garantizan el mínimo consumo de energía y de agua. Si lo unimos a otros aparatos responsables, el primero en notar la diferencia será el bolsillo: “Un hogar con una lavadora, lavavajillas y secadora de clase A podría ahorrarse 678 euros durante la vida útil de los electrodomésticos”, concluyen desde lainformacion.com

Ciertamente la diferencia de consumo es real y los números se encargan de demostrarla:

  • 372 kWh al año es el consumo medio estimado de un lavavajillas de clase D, la peor de estos electrodomésticos.
  • Poco más de 254 kWh es lo que consume uno de clase A.
  • Según datos de la última fuente, apostar por la segunda opción conlleva 118€ de ahorro a lo largo de la vida del lavavajillas, que se estima es unos 10 años.

¿Cuantos litros de agua necesitamos para fregar?

Las cifras se encargan de hablar otra vez: 25 litros de agua al día es la cantidad estimada que se puede ahorrar con un lavavajillas. Según los expertos: 8 litros de agua por minuto es lo que dejamos caer por el grifo cuando lavamos a mano. Por cierto, agua que directamente se pierde por el desagüe. Y es que pocos saben que en el lavado a máquina se exprime al máximo cada litro de agua.

En este sentido, Balay asegura que un lavavajillas con una certificación energética decente consume por lavado entre ocho y diez litros de media. Calcular un hipotético ahorro en comparación con un lavado a mano no parece complicado: cinco minutos aclarado la vajilla son 40 litros que se consumen sin pestañear.

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