Secadoras con certificado de eficiencia energética

En el mercado apenas quedan modelos de secadoras de clase C o inferior. Usarla de forma eficaz y ‘gastar’ tiempo en su mantenimiento ayuda a ahorrar secando la ropa.

A la secadora no se le considera un electrodoméstico ‘de cabecera’ en nuestro país, aunque según datos de la Organización de Consumidores (OCU), más de un 29% de los hogares en España ya tiene una. Se trata de un aparato que ha vivido una trayectoria similar a la que vivió el lavavajillas: comenzó siendo un capricho y ahora se le cataloga como imprescindible en aquellas casas que han probado su efectividad. De hecho, en muchos rincones de España es ‘obligatorio’ tener una por razones climáticas.

La secadora es otro de los electrodomésticos que ha tenido que vencer con el tiempo la pesada carga de los mitos históricos. Siempre se ha dicho que estropea la ropa y consume mucha energía,  detalles que no terminan de ser del todo ciertos. Solo por mencionarlas de forma rápida, aquí van tres ventajas picaditas:

  • Evita la decoloración de la ropa que sí provoca la incidencia de los rayos del sol en las prendas.
  • Se gana tiempo, puesto que permite secar un elevado volumen de ropa.
  • Permite acabar con los molestos ácaros, que se convierten en un gran problema para los alérgicos.

Ahorrar dinero utilizando la secadora es posible, siempre que se sigan los consejos adecuados. Entre los trucos para ahorrar siempre hay uno que no se puede pasar por alto: elegir un modelo de categoría A o superior siempre es el mejor camino para desembocar en la meta del ahorro en la factura de la luz. No es difícil elegir un modelo más eficiente: solo hay que fijarse en la etiqueta energética de los electrodomésticos.

Como sucede con todos los electrodomésticos, comprar una secadora de categoría A o superior es más caro en el desembolso inicial, aunque se trata de un gasto que se amortiza de sobra con los años de uso. Desde el blog de Euronics ya hicieron los cálculos al respecto: “una secadora con bomba de calor y eficiencia energética A+++ consume únicamente 172kWh/año, con lo cual, a lo largo de la vida útil de esta secadora, ahorrarás hasta 1.200€”, afirman. Además, en plazos de 10 años, una de clase A puede ahorrar hasta 84€ y 137€ en comparación con secadoras de calificación C o D.

Actualmente, los expertos corroboran que apenas quedan en el mercado secadoras de clase C y, desde unos 5 años a esta parte, se imponen en las ventas las de etiqueta A+ y A++. Por otro lado, los fabricantes ya se percataron de la importancia de secar toda una colada de vez y ya hay cada vez más modelos de 9 kilos de carga.

Seca tu ropa con el menor gasto

Una secadora con ropaUno de los mejores consejos para ahorrar luz usando la secadora tiene mucho que ver con la lavadora: centrifugar bien para es clave para ayudar al proceso de secado y hacerlo de forma eficiente.  Además, es importante planificar bien y asegurarnos de que podremos secar toda una colada de vez.

Tips para alcanzar la excelencia del ahorro:

  • Separación de la ropa: no se puede meter todos de forma indistinta. Hay tejidos que necesitan más tiempo que otros. El algodón, por ejemplo, necesita temperaturas más altas que los sintéticos.
  • Grados de secado: las secadoras modernas nos permiten dar por finiquitado el secado en diferentes grados. Si por ejemplo sacamos la ropa en el punto de “secado para planchado” ahorraremos unos euros aprovechando el calor de la plancha para rematar. Según Endesa, esta conducta permite ahorrar un 20% en el proceso de secado.
  • De la misma forma, se puede usar la secadora únicamente para dar el toque final al secado tras secar al aire durante un rato.
  • Usar la secadora en tramos de discriminación horaria: solo con esta planificación se puede ahorrar la mitad del importe de su uso normal.

Mantenimiento contra averías

Llevar a cabo un correcto mantenimiento de la secadora no es complicado, y permite que el electrodoméstico funcione siempre de forma adecuada. Hay algunas acciones que se deben ejecutar tras cada secado, mientras que otras es suficiente con realizarlas unas 3 o 4 veces al año.

Limpiar los filtros para eliminar las pelusas, vaciar el contenedor de agua o limpiar el sensor de humedad para evitar que se incruste la cal son acciones que debemos llevar a cabo después de utilizar nuestra secadora. Son sencillas y rápidas y nos podemos ayudar de aspiradoras y trapos húmedos. Por el contrario, la limpieza de la salida del aire y del condensador bastará con realizarla de forma más puntual a lo largo del año. La mayoría de los fabricantes recomienda hacerlo unas 3-4 veces.

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