¿Qué significa la A en la clase de una lavadora?

Un altísimo porcentaje de consumidores en España reconoce la utilidad de la Etiqueta Energética, pero luego no la tiene en cuenta a la hora de comprar. No debes ignorarla: una lavadora con calificación A (verde) consume prácticamente la mitad que la peor categoría (D).

Aunque lo desarrollemos a lo largo del post, lo resumiremos en pocas palabras: la letra A de la etiqueta energética de una lavadora (y de todos los electrodomésticos que la llevan) significa ahorrar dinero y recursos, lo que a su vez repercute en las facturas que pagamos y en el medio ambiente, que cada vez anda más necesitado de personas responsables que se preocupen por él.

El etiquetado energético es obligatorio en toda Europa para los siguientes electrodomésticos:

  • Frigoríficos y Congeladores
  • Lavadoras – secadoras.
  • Fuentes de luz domésticas.
  • Horno eléctrico.

Todos ellos deben tener esa etiqueta de números y colores que vemos por todas partes, y la deben tener en la parte delantera, bien visible para el consumidor. La intención es clara: la etiqueta energética de los electrodomésticos sirve para informar –de forma fácil y sencilla- al consumidor. No informa de cualquier cosa, lo hace sobre el consumo de un aparato en concreto.

La eficiencia energética se mide –en términos generales- con la siguiente escala:

  • Consumo mínimo (verde): A+++, A++, A+
  • Consumo moderado (naranja-amarillo): A, B
  • Consumo elevado (rojo): C, D

Más datos al respecto del consumo de las lavadoras clase A, proporcionados por Bosch:

  • Lavadora A+++ ahorra hasta un 50%
  • Lavadora A++ ahorra hasta un 24%
  • Lavadora A+ ahorra hasta un 13%

Al respecto de todas estas categorías, los números hablan claro: si en tu casa instalas una lavadora, una secadora y un lavavajillas de clase A puedes ahorrar hasta anuales, según datos extraídos del diario LaInformación. “Lo habitual es que un aparato de clase A, el de más alta eficiencia, sea más caro que uno de clase D”, añaden desde este diario, recordando también –como hacen los expertos- que se trata de una cantidad de dinero que se puede tener amortizada en cinco años (dependiendo de la compra y del aparato).

¿Etiqueta o eficiencia energética?

Si nos pusiéramos manos a la obra, en España podríamos ahorrar hasta 3.000 millones de euros al año usando los electrodomésticos de forma eficiente. La Fundación Gas Natural Fenosa ha realizado un estudio en el que se demuestra (llevando a estudio más de 3.000 hogares españoles) que con unos hábitos más responsables el ahorro potencial es de un 27,4%, y de ese porcentaje prácticamente la mitad corresponde a los electrodomésticos.

El propio estudio refleja una costumbre un poco preocupante en España: más del 90% de los consumidores saben que la etiqueta energética les ayuda a ahorrar con sus electrodomésticos, pero solo el 83% la tiene en cuenta a la hora de la verdad (a la hora de la compra). Una tendencia que debería cambiar, ya que la utilidad de este pequeño adhesivo es tan útil que muchos gobiernos de Latinoamérica se están lanzando a su utilización.

Quédate con el dato: una lavadora de eficiencia A consume unos 171kWh/año, mientras que una de esas que se venden en color rojo (D), prácticamente duplica su consumo: 377 kWh/año. Una diferencia que, evidentemente, luego puede verse reflejada en las facturas de la luz.

Cómo leer la etiqueta energética

Leer etiqueta de los electrodomésticos“La eficiencia energética de un electrodoméstico es la capacidad de un electrodoméstico para realizar su función con un consumo de energía menor”, dicen desde el departamento de clientes de Iberdrola. De ahí que sea tan importante no formar parte de ese 83% de españoles que reconoce ignorarla.

Como ya hemos visto en la primera parte del post, de la etiqueta energética hay que diferenciar las letras  y los colores. Es todo pura lógica aplastante: el verde es bueno, el amarillo/naranja es un “necesita mejorar” y el rojo es una llamada a la eficiencia. Solo hay una razón para comprar un electrodoméstico de clase C o D: razones económicas, aunque insistimos que a la larga es mucho más caro su uso.

Además de los códigos de letras y colores, existe cierta información que cambia con respecto al electrodoméstico. Son las cifras de consumo anual, de ruido o, en el caso de las lavadoras, del agua que consumen a lo largo del año. Fijarse en la eficiencia del centrifugado también es muy importante. Se expresa en letras, (A-G) y te dará una idea del nivel de secado, para tenerlo en cuenta a la hora de poner la secadora (si la tienes).

El ruido también es muy importante. Hace mucho tiempo que un buen electrodoméstico se diferencia de uno regular por la cantidad de ruido que emite. En general, esto ha dejado de ser un problema gracias a los motores de nueva generación que incluyen los fabricantes, pero sigue siendo un dato relevante. Se expresa en decibelios, y se entienden que a partir de 65 dB es una cantidad de ruido molesta.

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