Simulación de procesos eficientes para ahorrar consumos

Las marcas saben exactamente cuánto consume un electrodomésticos. Y con la etiqueta energética en la mano nosotros también deberíamos saberlo. Pero a veces hay algo de ‘picaresca’, ¿qué sucede exactamente?

Cada 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Mientras se escriben estas líneas quedan muchos meses para que vuelva a celebrarse la cita, pero es importante remarcarlo para decir a continuación que: todos los días deberían serlo. Cada 5 de marzo se celebra formalmente, pero la eficiencia es algo imperativo para todos los hogares y ciudadanos. No solo sirve para ahorrar en la factura de la luz, también se contribuye a un planeta más verde.

Simular procesos eficientes no es una herramienta muy conocida entre los usuarios, a pesar de su utilidad. Hacerlo permite conocer cuánto gastamos en casa y, a su vez, descubrir cuánto podríamos ahorrar si optaramos por otro tipo de electrodomésticos y actitudes. Evaluar nuestro consumo a través de simuladores solo trae ventajas: “Si optamos por conocer nuestro consumo y simular la factura eléctrica, podremos establecer una serie de estrategias diarias que nos ayudaran a ahorrar en la factura de la luz”, aseguran desde Aura Energía.

Esta entidad aporta también tres pasos fundamentales para simular el ahorro de una factura eléctrica:

  • Conocer los puntos clave del asunto: nuestro consumo diario o semanal y el precio que pagamos por la luz.
  • Ser más eficientes, es decir, ajustar “nuestros hábitos a los horarios de consumo eléctrico más económicos” para conseguir el mayor ahorro posible.
  • Una vez que hemos cumplido con los dos trámites anteriores solo queda simular otra factura diferente (de otra compañía) con otra tarifa y potencia contratada.

Los procesos de simulación de consumo están a la orden del día, y prueba de ello es que rara es la web relacionada con la energía que no tiene uno simulador virtual para ayudar al usuario. Gracias a ellos, los consumidores pueden conocer de verdad cuánto pueden ahorrar con un electrodoméstico concreto.

No todos los electrodomésticos ahorran en consumo como prometen

Pero no solo los simuladores ayudan a ello, también los cambios normativos que exige la Comisión Europea. Ya el año pasado, este órgano de gobierno alertó de que la etiqueta energética debe reflejar con más claridad el consumo real de los electrodomésticos. Se trata de una alerta que saltó tras los casos de fraude de Volkswagen en el mundo del automóvil, un caso que, afortunadamente, no tiene un símil en el mundo de los electrodomésticos. A pesar de ello, sí que se han detectado casos de “utilización inadecuada de las tolerancias de medida de la norma” a la hora de catalogar la eficiencia de un electrodoméstico. No lo digo yo, lo dijo en su momento Alberto Zapatero, de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (Anfel).

Los fabricantes saben perfectamente cuánto consume un electrodoméstico, ya que realizan centenares de pruebas para ello. Por eso, no hay que poner en duda que dicen la verdad cuando otorgan a un electrodoméstico una determinada categoría energética. Pero también es cierto que Anfel ha relatado que algunos fabricantes aprovechaban demasiado los márgenes para llevar un electrodoméstico a una categoría de eficiencia mejor. Para evitarlo, los fabricantes no solo se enfrentan a sus pruebas internas sino que también tienen que superar ensayos externos (que simulan precisamente el uso que dan los clientes a los electrodomésticos) antes de poder otorgar una clase energética definitiva. Solo así nos aseguramos de que nuestros aparatos ahorran tanto como dicen.

Ahorrar dinero simulando

Con los simuladores de consumo se puede conocer grosso modo el dinero que podemos ahorrar. No es una fórmula exacta, ya que para estos cálculos se toman –lógicamente- cifras estándar de cada familia de electrodomésticos. Solo con una búsqueda en Google podemos llegar hasta el simulador de Alicante Energía o al de la Xunta de Galicia, que he de decir que se trata de uno de los más completos que vagan por el inmenso mundo de internet. En ellos se obtienen no solo cifras, sino también consejos prácticos que nos animan a decantarnos por electrodomésticos y actitudes más eficientes. Y no hay mejor forma de convencer que tocando el bolsillo; gracias a la simulación del consumo de dos lavadoras podemos llegar a conclusiones como estas:

  • Una lavadora de clase D gasta (de media) unos 546 kWh y supone un coste medio anual de 114,66€ para el usuario.
  • Por el contrario, una lavadora de la máxima calificación (A+++) solo consume 267,8 kWh y supone un coste de 56,24€, todo ello de media anual.

¿No es interesante simular un proceso de consumo para saber cuánto nos podemos ahorrar?

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